¿Cuáles son los alimentos de estación?

La naturaleza es sabia. Y no es una verdad de perogrullo. En cada cambio de estación se encarga de proveernos los alimentos que el cuerpo necesita ingerir para un adecuado balance energético. Y además cuida nuestro bolsillo.

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La naturaleza es sabia. Y no es una verdad de perogrullo. En cada cambio de estación se encarga de proveernos los alimentos que el cuerpo necesita ingerir para un adecuado balance energético. Y además cuida nuestro bolsillo.


Es que la tierra nos proporciona las frutas y vegetales con el contenido nutricional necesario para afrontar sanamente cada estación del año, en cada lugar del planeta. De esta manera subsistimos como especie desde tiempos remotos hasta la actualidad.

Cuando consumimos frutas y verduras de estación colaboramos con el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Y como si esto fuera poco… ¡también con nuestra economía!

Los alimentos de estación son más baratos, pues al aumentar la cantidad de un mismo producto en el mercado baja considerablemente su precio. A mayor oferta menor demanda. ¿Era así?

No estamos seguros de esto último, aunque sí sobre los beneficios de consumir alimentos de estación para tener una vida saludable y plena.

Por eso, compartimos con ustedes un repaso por algunos alimentos según la estación de sus cosechas.

Otoño

El otoño carga un dejo de nostalgia por el verano que se fue. Finaliza la temporada de vacaciones, los árboles despiden sus hojas, gotas de lluvias caen sobre las ventanas, delineando dulces figuras, etc. Hay una sensación melanco, que inspira a algunos y sulfura a otros. Las temperaturas cálidas dan lugar a tormentas. Cuando estas se van, nos dejan los primeros fríos.

Pero así como regresan los días fríos, también vuelven los clásicos en verduras: calabaza berenjena, pimiento, zanahoria, puerro, acelga y espinaca nos entretienen con sus exquisitos sabores.

Entre las frutas encontramos pomelo, mandarina y naranja que nos aportan la vitamina C para prevenir los típicos resfríos que asoman en esta época. También es tiempo de manzanas, membrillo, aguacate o palta. Sabores que encuentran su apogeo en el otoño.

Invierno

El invierno nos encuentra la mayor parte del tiempo en nuestra casa. Es el momento del año en que armar una salida implica pensar en todo lo que hay que ponerse encima para salir a la calle y no morir de frío. Por eso, es importante consumir alimentos calóricos que nos ayuden a conservar el calor del cuerpo.

Tomarse una contundente y sabrosa sopa de invierno resulta conveniente para este desafío. Pueden contener espinacas, brócoli, coliflor, puerros. Pero también es importante no abandonar las hojas verdes que poseen efectos depurativos, a través de su clorofila.

Puedes beneficiarte con las frutas cítricas típicas de esta época del año. Estas son ricas en vitaminas C y antioxidantes. La naranja, el pomelo, mandarina y kiwi están en su punto óptimo de maduración.

Primavera

Comenzamos a sentir el trajín del año. Pero por otro lado, las agradables temperaturas y el florecer de la naturaleza nos provocan un estado de bienestar y alegría. No en vano se la conoce como la estación de los colores.

Si bien las frutas de estación varían según el lugar, podemos encontrar generalmente frutos rojos, como fresas, cerezas, frambuesas, con propiedades antioxidantes. También frutas tropicales como el mango, la sandía, el melón, banana, ananá, ricas en potasio, vitamina c y hierro, las cuales tienen un saludable efecto diurético. Todas hallan su punto de maduración y dulzura en la primavera.

Entre otros alimentos de esta época, aparecen unas hermosas papas, deliciosas con una reluciente y delicada piel. También llegan a su esplendor las propiedades del ajo y la cebolla, ideal para condimentar ensaladas crudas o con vegetales salteados.

Luego, los espárragos, habas, berenjenas, lechugas y berros son opciones a considerar si queremos cuidar nuestra salud y lucir bien para el verano que se acerca.

Verano

Y llegamos al verano. Las asfixiantes temperaturas del verano puede suscitarnos nuevos gustos cuando pasamos frente a un negocio con aire acondicionado. Nos quedamos mirando su vidriera, sin importar que se exponga en ella, con tal de sentir un poco de aire fresco.

Pero además de estas “tácticas urbanas”, para combatirlas, las altas temperaturas determinan nuestra alimentación. El calor produce la necesidad de una mayor cantidad de agua en el organismo. Por eso, la madre tierra nos suministra frutas y vegetales con alto contenido de sodio y agua que nos mantienen hidratados.

A las frutas rojas que brotan en la primavera se les suma una gran variedad de peras. También es ideal el melón, ananá y sandía. Los cítricos como la naranja y el pomelo son especiales para elaborar jugos que, además de refrescarnos, aportan a la reposición del agua perdida a causa de la sudoración.

Para disfrutar del verano y no sentirse pesado es ideal comer alimentos con poca grasa: los pescados aportan una buena cantidad de proteínas con bajo contenido de grasa.

Mucho cuidado con cortar la cadena de frio y la conservación de los alimentos. Te recomendamos esta nota para saber más sobre el tema (link https://elgourmet.com/vida-saludable/como-manipular-alimentos).

El ciclo de la vida sigue su proceso. Nuevamente al otoño le sigue el verano y así sucesivamente. De una estación a otra, la naturaleza nos enseña que todo lo que nace, muere, y vuelve a nacer.

Adecuar nuestra alimentación a cada periodo de cosecha es una decisión que seguirá impulsando la rueda de nuestra vida.

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