En un bol mezclamos el azúcar y el mascarpone hasta conseguir una crema untuosa.
Añadimos una a una 6 yemas de los huevos y removemos con fuerza.
Ahora sería el momento de echar el marsala en caso que lo usáramos, y removeríamos.
Montamos 3 claras en punto de nieve y las añadimos poco a poco (como en una souffle o en una mousse) a nuestra crema.
Trituramos todos los frutos del bosque y añadimos un poco de agua.
Colocamos en un bol profundo.
Hundiremos para remojar cada una de las galletas hasta empaparlas de los frutos y uno a uno empezaremos a colocarlos en la base de una fuente al menos de 10 centímetros de hondo.