Para comenzar, en una olla bien caliente con un chorrito de aceite, doramos la carne por los dos lados.
Por otro lado, en una sartén con aceite, llevamos a fuego muy lento todas las cebollas cortadas, excepto una, y el pimiento cortado en juliana. Condimentamos con los pimentones y la sal.
Cuando la carne esté dorada, añadimos una cebolla cortada, el ajo, el laurel, la pimienta y el vino tinto.
Una vez que el alcohol haya evaporado añadimos el caldo, tapamos y cocinamos durante 90-120 minutos.
Pasado este tiempo, colamos los caldos de cocción y reservamos.
En una sartén caliente, disponemos el azúcar. Cuando empiece a transformase en caramelo, añadimos el aceto balsámico y el caldo de cocción que habíamos colado. Revolvemos hasta conseguir una salsa espesa y brillante.
Para terminar, hacemos un colchón con las verduritas y disponemos encima la carne.
Regamos bien con la salsa de caramelo, decoramos con el tomillo y servimos.