Para comenzar, en un bol con 180 g de chocolate amargo volcamos 120 cc de agua hirviendo y dejamos que se vaya fundiendo. Reservamos.
Batimos con lira 180 g de manteca con 400 g de azúcar y una pizca de sal hasta lograr un cremado.
Luego, tamizamos 300 g de harina, 20 g de polvo de hornear y 1 pizca de pimienta negra molida. Reservamos.
Continuamos con el batido, añadimos 5 huevos de a uno y una vez incorporados agregamos 230 g de puré de papas.
Agregamos el chocolate fundido, 50 g de miel y perfumamos con esencia de vainilla. Batimos a velocidad lenta e incorporamos los secos reservados.
Batimos enérgicamente durante 30 segundos y llevamos a un molde de tubo central de 24 cm con rocío vegetal y reservado en frío.
Horneamos a 160°C por 60 minutos.
Para el glaseado
Fundimos a baño maría 180 g de chocolate semi amargo y 120 g de manteca.
Calentamos 100 g de crema, añadimos 70 g de miel, 1 pizca de sal y cuando llegue al primer hervor volcamos sobre el chocolate fundido con manteca. Unimos y reservamos.
Una vez que esté frío, desmoldamos y sobre una reja de pastelería glaseamos con el baño de miel y chocolate caliente.