Macere la fruta abrillantada, cortada en trozos pequeños, y las pasas de uva en una mezcla de cognac, ron y cointreau durante 48 horas.
Diluya la levadura con un poco de azúcar y leche tibia para que comience a trabajar.
Entibie la leche y agregue el extracto de malta para que se diluya.
En un bowl ponga la manteca, los huevos y las yemas. Mezcle muy bien con cuchara de madera.
Agregue la levadura y continúe mezclando, incorpore la leche con el extracto de malta, el agua de azahar, el extracto de vainilla, el cognac, el ron, las ralladuras de naranja y limón y el azúcar.
Bata con un batidor de alambre y añada poco a poco el harina tamizada.
Termine amasando hasta que se despegue de las manos.
Deje levar cubierta con un lienzo en lugar tibio hasta que doble su volumen.
Una vez leudada, estire con las manos sobre la mesa de trabajo enharinada, forme un rectángulo de 40 x 60 cm aproximadamente.
Cubra con las frutas maceradas, las almedras, las nueces y las cerezas.
Enrolle como si fuera un pionono.
Corte en 5 pedazos, lleve las puntas al medio, una la masa y vuelva a enrollar para distribuir las frutas.
Corte 6 trozos de 1 k cada uno y acomode en los moldes para pan dulce.
Deje levar y corte la superficie con un cuchillo afilado en forma de cruz.
Pinte con huevo batido y cocine en horno moderado (180°) con un recipiente con agua en el piso del horno.
Retire del horno y cubra con fondant o glacé royal, decore con fruta abrillantada y nueces.