Maceramos el matambre durante una noche cubierto de leche, las hojas de laurel y el ajo.
Colocamos el matambre macerado en una placa con la grasa para abajo, cubrimos apenas con leche y agregamos los 3 dientes de ajo, la sal y llevamos al horno a la brasas a 180°.
Cada 10 minutos le retiramos la nata a la leche y continuamos la cocción agregándole un poco de leche nueva. Cocinamos hasta que la carne esté tierna.
Retiramos del horno, cortamos en trozos grandes y doramos a la parrilla (primero del lado de la grasa).