Para comenzar, llevamos al fuego en una olla 240 cc de agua con 40 g de cacao amargo. Mezclamos y cuando se llegue al primer hervor retiramos del fuego y añadimos 120 g de manteca y 110 ml de aceite de maíz. Unimos con un batidor de alambre y dejamos que entibie. Reservamos.
Mezclamos 120 g de crema de leche con 1 cda de jugo de limón. Reservamos.
En un bol tamizamos 250 g de harina con 1 pizca de bicarbonato de sodio, una pizca de sal y 400 g de azúcar.
En el centro del bol incorporamos 2 huevos, la crema con limón reservada, una cucharada de esencia de vainilla y el almíbar de cacao reservado. Trabajamos con un batidor de alambre y añadimos 150 g de chips de chocolate.
Con la ayuda de una manga llenamos los pirotines colocados en un molde de muffins. (llenamos hasta 1 cm por debajo del borde).
Llevamos al horno a 180°C durante 15 minutos.
Para el frosting
En una olla calentamos 1 lata de leche condensada con 2 yemas y cocinamos hasta que llegue al primer hervor (83ºC).
Retiramos del fuego, batimos enérgicamente y volcamos sobre 240 g de chocolate cobertura.
Dejamos 30 segundos y luego con batidor de alambre trabajamos hasta homogeneizar.
Llevamos a una batidora y trabajamos con lira hasta bajar un poco la temperatura. Agregamos 220 g de manteca en cubos y continuamos con la lira hasta unir todo.
Colocamos en una manga y decoramos los cupcakes con boquilla rizada.