Para comenzar, en bol mezclamos ½ taza de pasas rubias, ½ taza de pasas negras, 1 taza de ciruelas presidente cortadas, 1 taza de azúcar negra, jugo de 1 naranja y su ralladura, ½ taza de licor de café y ½ taza de mermelada de quinotos. Dejamos reposar en la heladera durante una noche.
Transcurrido ese tiempo de maceración, trasladamos los ingredientes reposados a una olla al fuego y añadimos 200 g de manteca, 50 g de miel, 1 cucharadita de mix de especias de repostería y una cucharada de cacao en polvo. Dejamos en el fuego hasta que se funda la manteca y comience a burbujear levemente en los bordes.
Esperamos que baje la temperatura y agregamos 4 huevos ligeramente batidos, 2 ½ tazas de harina, ¾ taza de harina de almendras, 1 cucharadita de polvo de hornear y una pizca de sal.
Mezclamos con un tenedor y, por último, incorporamos 50 g de chocolate fundido y 70 g de chocolate amargo picado.
Vertemos esta preparación en un molde de 21 cm de díametro por 10 cm de alto previamente forrado con papel manteca y con rocío de manteca.