Para comenzar, mezclamos los 160 gramos de manteca fría con la harina, el romero seco picado y una pizca de sal formando un arenado. Luego, añadimos el agua helada y formamos un bollo. Si es necesario agregamos más agua. Dejamos reposar en la heladera tapada con papel film de 20 minutos a media hora.
Para el relleno
Pelamos y cortamos en mitades 3 cebollas comunes y 3 cebollas moradas de tamaño chico.
En una sartén fría mezclamos 50 g de manteca, 2 cucharadas de miel, 2 cucharadas de aceto balsámico y una pizca de azúcar negra. Llevamos a fuego hasta lograr un fondo de caramelo. Disponemos las cebollas y dejamos cocinar sin mover durante cinco minutos. Retiramos las cebollas de la sartén. Reservamos.
Rehogamos en el fondo de cocción otra cebolla picada en brunoise y apenas esté tierna desglasamos con 3 cucharadas de vino blanco. Retiramos del fuego. Mezclamos en un bol la cebolla picada rehogada, un huevo, un chorrito de crema y una pizca de sal.
Para el armado
Estiramos la masa y forramos los bordes de la tartera, dejando el fondo sin masa.
Luego, disponemos las cebollas intercaladas. Incorporamos el ligue suevamente. Estiramos la tapa, disponemos por arriba, cortamos el excedente y cerramos. Hacemos dos cortes en la superficie.
Llevamos al horno a 180 grados durante 20 a 25 minutos.