Salpimentar y rellenar con las lonchas de tocino que habremos dorado previamente en una sartén sin nada de aceite.
Abrir cuidadosamente el solomillo hasta conseguir una lámina grande y fina y meter el queso stilton en el microondas.
Enrollar y cortar para conseguir rollitos más pequeños y manejables.
Triturar el pan rallado con el romero y el perejil fresco.
Preparar la polenta, siguiendo las instrucciones del fabricante, con una mezcla al 50% de caldo de pollo y de leche, hasta conseguir la consistencia de un puré cremoso.
Añadir la mantequilla y un poco de parmesano rallado. Reservar.
Pasar los rollitos por harina, huevo y el pan rallado con las hierbas.
Freír en abundante aceite caliente y reservar sobre un papel de cocina para evitar el exceso de grasa.