Para comenzar, batimos la mantequilla con el azúcar hasta que se integren bien y la mezcla sea muy cremosa. Luego, incorporamos el huevo y la melaza y batimos de nuevo.
Tamizamos la harina con el bicarbonato y las especias y añadimos todo al bol de la mantequilla, batiendo a la velocidad mínima. Hacemos una bola y refrigeramos durante 25 minutos.
Estiramos la masa entre dos papeles de horno, hasta lograr un grosor uniforme. Luego, cortamos la masa usando los cortadores.
Una vez cortadas las galletas, las llevamos a una bandeja de horno. Con ayuda de una pajita de refresco, cortarmos los agujeros para después meter los lazos. Las refrigeraremos durante media hora. A continuación las hornearemos de 10-12 minutos a 180ºC o hasta que los bordes comiencen a dorarse.
Para el glasé, tamizamos el azúcar con el merengue en polvo. Lo colocamos en el bol de la batidora e incorporamos el agua. Batimos de 5 – 7 minutos a velocidad baja, hasta que la mezcla esté blanca, brillante y con una textura similar a la de pasta de dientes.
Usando la boquilla 1 de Wilton hacemos diferentes decoraciones en las galletas, no hace falta complicarse mucho, unas líneas curvas y unos corazoncitos serán suficientes. Una vez seca la glasa, pasamos un lazo por el agujero que habíamos hecho en la parte superior de la galleta y lista para colgar en el árbol o regalar.