Para el caldo, en una olla con un par de cucharadas soperas de aceite, añadir las cáscaras de las gambas, 1 diente de ajo entero con piel, un poco de puerro y 1 hoja de laurel.
Dorar las cáscaras para que suelten todo su jugo y añadir el hueso de rape. Rehogar todo junto para que suelte el sabor a pescado.
Agregar los huesos del pollo y rehogar un poquito más.
Verter un poco de vino blanco y dejar que levante el sabor del fondo de la olla. Añadir agua y dejamos hervir 40 minutos a fuego medio.
En una paellera o sartén grande con un par de cucharadas de aceite, marcar el pollo, retirar y reservar.
En ese mismo aceite, marcar los calamares, las chirlas, los mejillones y las gambas. Retirar todo y reservar.
En el mismo aceite, hacer un sofrito a base de cebolla, pimiento rojo, pimiento verde y ajo. Rehogar bien y añadir los tomates.
Una vez rehogado, volver a añadir el pollo y el calamar. Darles un par de vueltas para que tomen todo el sabor.
Incorporar el arroz y rehogarlo junto con todos los ingredientes para que se mezclen todos los sabores. Agregar también el laurel.
Colar el caldo y añadir 2 medidas por 1 medida de arroz.
Cuando empiece a hervir, agregar las chirlas y las gambas. Corregir la sal y verter vino blanco a gusto.
Cocinar a fuego medio por 20 minutos aproximadamente. Un poquito antes de que finalice la cocción, incorporar las gambas.
Apagar el fuego y decorar la paella con los mejillones. Tapar y dejar reposar por 5 minutos.