ficha de receta

Sopa de calabaza y hongos


Sopa de calabaza y hongos

Ingredientes

Caldo de pollo 300 cc

Calabaza 600 g

Champiñones 200 g

Aceite de oliva 10 cc

Leche descremada 50 cc

Perejil 15 g

Vermouth seco 25 cc

Preparación

Pele la calabaza y córtela en cubos.
Corte los champiñones en finas láminas.

Armado

En una cacerola rociada con aceite cocine los cubos, condimente con sal y pimienta, una vez que estén dorados en forma pareja agregue el caldo y leche descremada, cocine durante 20 minutos aproximadamente hasta que la calabaza se ablande.
Terminada la cocción procese con un mixer hasta lograr una sopa lisa y cremosa.
En una sartén caliente con un poco de aceite saltee los champiñones, terminada la cocción condimente con sal y agregue vermouth, luego incorpórelos a la sopa y espolvoree con perejil picado, mezcle.

Presentación

Sirva la sopa en un plato hondo y decore con champiñones fileteados y perejil picado.

Tips

Calabaza:
Bajo nivel calórico.
Aporta gran cantidad de fibras.
Fuente importante de vitaminas A, B y C.
Sopa de calabaza y hongos: 147 calorías por porción.

Comentario nutricional

El componente principal de la calabaza es el agua, lo que, unido a su bajo contenido en hidratos de carbono y a su casi inapreciable cantidad de grasa, hace que sea un alimento con un escaso aporte calórico.
Es buena fuente de fibra que ofrece valor de saciedad y mejora el tránsito intestinal por la alta presencia de mucílagos. Éstos son un tipo de fibra soluble que tiene la capacidad de suavizar las mucosas del tracto gastrointestinal.
En relación con las vitaminas, la calabaza es rica en beta-caroteno o provitamina A y vitamina C. Presenta cantidades apreciables de vitamina E, folatos y otras vitaminas del grupo B tales como la B1, B2, B3 y B6.
La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.

Aceite de oliva: El ácido oleico ejerce una acción beneficiosa para nuestros vasos sanguíneo y nuestro corazón, ya que aumenta el llamado "buen colesterol" (HDL-c) sanguíneo, contribuyendo a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Confiere a las preparaciones un sabor que favorece la saciedad.
Leche descremada: Su principal componente es el agua, seguido fundamentalmente por grasa (ácidos grasos saturados en mayor proporción y colesterol), proteínas (caseína, lactoalbúminas y lactoglobulinas) e hidratos de carbono (lactosa principalmente). Así mismo, contiene moderadas cantidades de vitaminas (A, D, y vitaminas del grupo B, especialmente B2, B1, B6 y B12) y minerales (fósforo, calcio, zinc y magnesio).En las preparaciones en las que queremos bajar las calorías, utilizamos la descremada, aprovechando el resto de nutrientes. Enriquecemos la preparación con el aporte de leche.
Los hongos son alimentos con un bajo contenido calórico. Sólo contienen 20 calorías por cada 100 gramos gracias a su alto contenido en agua, presentan buenas cantidades de vitaminas del grupo B. En concreto, destaca su aporte de vitaminas B2 y B3, además de ser fuente de algunos minerales como yodo, potasio y fósforo. Aportan fibra y las características de estas dan mucha saciedad.