Para comenzar, picamos y fundimos el chocolate junto con la manteca sobre baño de María y entibiamos.
Batimos los huevos, el azúcar, la sal y la esencia de vainilla por varios minutos hasta lograr una textura aireada. A diferencia de los brownies que casi no se baten, aquí necesitamos que esté bien espumoso.
Tamizamos la harina y el polvo de hornear. Unimos los secos al batido con una espátula.
Incorporamos el chocolate fundido, las nueces y los chips.
Colocamos en una placa de 20 por 30 cm y llevamos a un horno a 180ºC de 20 a 25 minutos.