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Cómo se comía en la Edad Media

Por elgourmet

Cómo se comía en la Edad Media

Tratemos de imaginar por un momento que estamos en la Edad Media, en un fabuloso castillo alumbrado por velas puestas en enormes candelabros, las mujeres llevan vestidos espectaculares y los hombres esas pesadas armaduras que hoy solo entendemos en los cuentos. 

Ahora pensemos que estamos en un banquete ofrecido por un señor feudal, en este caso la cocina del castillo solía estar en el patio, separada de todo lo demás para evitar incendios. Había también habitaciones anexas donde se encontraba la bodega, el horno para el pan y el almacén.

En estos banquetes la cantidad de comida que se servía era exorbitante pues el señor feudal tenía que demostrar riqueza si quería lucirse con sus nobles invitados, recordemos que la hambruna era algo muy común en esta época. Entonces, se servía pan de trigo para los nobles y pudientes, de centeno para el resto, cuando no de cebada, mijo, arroz, bellotas, habas, guisantes o hayucos.
Los ingredientes más comunes de la cocina medieval europea eran el agraz, vino y vinagre. Estos ingredientes se combinaban extensamente con azúcar para dar a muchos platos un sabor distintivo y generalmente agridulce.

Las carnes más populares eran la de cerdo y pollo, mientras que la ternera era muy poco común. El bacalao y el arenque eran los pescados más habituales, sobre todo en Europa del norte. Sin embargo, existía una amplia variedad de consumo de pescado fresco. La leche de almendras, en sus variantes tanto dulces como amargas, era el alimento más empleado en los platos en que debía haber leche, tales como sopas, estofados y salsas. La leche de almendras se consumía principalmente durante la Cuaresma y los días de ayuno religioso.

Las salsas no se emulsionaban con harina, sino que eran bastante ácidas a base de vinagre y zumo de limón. La sal se utilizaba como conservante, normalmente los cerdos de la matanza de otoño se conservaban en el saladero.

Especies como pimienta, jengibre, canela y nuez moscada se utilizaban para dar sabor exótico a los alimentos y para disimular el gusto de la carne pasada.

Cuando la comida no era un banquete en el fabuloso castillo del señor feudal si no en una casa. Lo habitual era que la mesa se tenía que poner y quitar, es precisamente de esta época que viene la expresión “poner la mesa” ya que la comida se servía en la habitación principal de la casa, que también se usaba para otras actividades por lo que era algo que se quitaba y se ponía. Se colocaban unos caballetes en el centro y sobre ellos una o varias tablas que al terminar la comida se recogían para dar espacio a otras actividades que se realizaban en esa parte de la casa.

Con respecto a la vajilla no había tantos elementos como ahora, simplemente se utilizaba una escudilla por comensal y una cuchara, entonces se comía con las manos utilizando los tres primeros dedos de la mano derecha.

Por último los modales en la mesa; hay libros de etiqueta que mostraban consejos como:
· Absteneos de escupir cuando estéis sentados en la mesa.
· Si os enjuagáis la boca cuando estáis comiendo, no debéis escupir el agua en el plato sino que debéis hacerlo en el suelo y educadamente.
· Si os sonáis la nariz, acordaos de limpiaros la mano con la manga del vestido. (En la época no existían los pañuelos).
· No os limpiéis los dientes o los ojos con el mantel.

¿Te imaginas haber vivido en esta época? Todas estas aventuras y más podemos verlas en Me Voy a Comer el Mundo con Verónica Zumalacárregui. 
 

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Epifanio
25/03/2017 05:32:59
muy buena lectura. lo que quisiera es que me expliquen de donde provienen los embutidos.. si est mal, perdonen la ortografa