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¿Comer despacio baja de peso?

Por Dra. Paola Harwicz
¿Comer despacio baja de peso?

Los hábitos se construyen desde pequeños, y uno de los más importantes a la hora de comer, es disfrutar del momento, comiendo lentamente.

Comer despacio es una forma “simple” de aportar salud a nuestro organismo y otros beneficios que a continuación compartimos:

1- Menor consumo de calorías: las señales químicas que parten del estómago e intestino y avisan al cerebro que se ha consumido cantidad suficiente de alimentos requieren un intervalo de 20 minutos; por eso es importante comer despacio. Un estudio realizado en la Universidad Cristiana de Texas (USA) señala que las personas con peso normal que comen más despacio, suelen ingerir menor cantidad de calorías.

2- Mayor sensación de saciedad: en el mismo estudio, realizado en personas con normopeso y sobrepeso, revela que la sensación de hambre referida es menor tras finalizar la comida que se realiza a un ritmo más pausado, independientemente del peso de la persona.

3- Mejor tolerancia digestiva: al comer despacio, reducimos las probabilidades de presentar hipo o gases al "tragar menos aire"con los alimentos. Asimismo se asocia a menor probabilidad de reflujo gastroesofágico.

4- Más placer para nuestros sentidos: cuando nos conectamos con la comida que estamos consumiendo, podemos percibir mejor el gusto, su textura, el aroma y descubrir los distintos colores de los alimentos presentes en el plato. Estamos brindando una pausa para disfrutar y agradar el paladar y el olfato para sentir el sabor de las comidas.

5- Menor sobrepeso: cuando logramos percibir nuestra sensación de saciedad, tenemos la opción de frenar y dejar de comer. Muchos hábitos aprendidos, como por ejemplo, "comer hasta terminar la comida que está en el plato", nos han llevado a perder el registro de saciedad. Sabemos que al comer despacio, podemos estar atentos y percibir esta sensación que nos avisa que podemos dejar de comer al sentirnos satisfechos... y al consumir una menor cantidad de calorías diarias, finalmente ayudará a controlar mejor el peso.
Instalar un hábito conlleva dedicación y esfuerzo, pero bien vale la pena; enseñar a tus hijos a comer despacio es una misión posible. Modificar nuestros hábitos como adultos y reaprenderlos, aportará muchos beneficios.

Empezamos hoy ¿te parece?

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